jueves 24 de diciembre de 2009
FELICES FIESTAS
SALUDOS,
MARTA
martes 15 de diciembre de 2009
18 de diciembre. Día nacional de la esclerosis múltiple. La importancia de un estado nutricional óptimo para la calidad de vida del paciente.
Algunos consejos útiles en caso de disfagia:
lunes 30 de noviembre de 2009
ALIMENTACIÓN SANA PARA LOS CELÍACOS
4-6 raciones/día (aumentar formas integrales)
40-60 gramos de pan
60-80 gramos de pasta, arroz
150-200 gramos de patatas
Lácteos: leche, queso y yogur
3 raciones/día
200-250 ml leche
200-250 gramos de yogur
40-60 gramos de queso curado
80-125 gramos de queso fresco
Verduras y hortalizas
Al menos 2 raciones/día
150-200 gramos
Frutas
Al menos 3 raciones/día
120-200 gramos
Aceite de oliva
3-6 raciones/día
10 ml
Legumbres
2-4 raciones/semana
60-80 g
Frutos secos
3-7 raciones/semana
20-30 gramos
Pescados y mariscos
3-4 raciones/semana
125-150 gramos
Carnes magras, aves
3-4 raciones/semana
Alternar su consumo
100-125 gramos
1 cuarto de pollo
1 cuarto de conejo
Huevos
3-4 raciones/semana
Mediano (53-63 gramos) 1-2 huevos
Embutidos y carnes grasas
Ocasional y moderado
Dulces, snacks, refrescos
Ocasional y moderado
Margarina, mantequilla, bollería
Ocasional y moderado
Agua de bebida
4-8 raciones/día
200 ml
Vino/cerveza
Consumo opcional y moderado en adultos
Vino: 100 ml
Cerveza. 200 ml 1 vaso
Eso sí, deberá tener cuidado con el etiquetado de los productos manufacturados puesto que muchos de ellos contienen gluten añadido como aditivo alimentario. Sólo podrá consumir los que garanticen la ausencia total de esta proteína a través de un certificado. La ingesta en pequeñas cantidades y de forma muy continuada de gluten puede causar a largo plazo trastornos importantes.
miércoles 11 de noviembre de 2009
DÍA MUNDIAL DE LA DIABETES
domingo 25 de octubre de 2009
¿QUE ES UN DIETISTA-NUTRICIONISTA?
En el Real Decreto 433/1998, de 20 de marzo (B.O.E. 15-04-1998), se establece el título universitario oficial de Diplomado en Nutrición Humana y Dietética y las directrices generales propias de los planes de estudios conducentes a la obtención de aquel. Según la Conferencia de Consenso del Perfil Profesional del Diplomado en Nutrición Humana y Dietética:
“Un dietista-nutricionista es un profesional de la salud, con titulación universitaria, reconocido como un experto en alimentación, nutrición y dietética, con capacidad para intervenir en la alimentación de una persona o grupo, desde los siguientes ámbitos de actuación: la nutrición en la salud y en la enfermedad, el consejo dietético, la investigación y la docencia, la salud pública desde los organismos gubernamentales, las empresas del sector de la alimentación, la restauración colectiva y social”.
Según la European Federation of the Associations of Dietitians (EFAD): “El dietista es una persona cualificada y legalmente reconocida para poder aconsejar una buena alimentación, tanto para grupos de personas o de individuos en buen estado de salud, como de los que necesitan un régimen terapéutico”.
La Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias, establece como tal, en su artículo 2, que la profesión de dietista-nutricionista es aquella para cuyo ejercicio habilita el título de Diplomado en Nutrición Humana y Dietética. Por otra parte, el artículo 7.2.g) califica como Dietistas-Nutricionistas a los Diplomados universitarios en Nutrición Humana y Dietética que desarrollan actividades orientadas a la alimentación de la persona o de grupos de personas, adecuadas a las necesidades fisiológicas y, en su caso, patológicas de las mismas, de acuerdo con los principios de prevención y salud pública.
Funciones del Dietista-Nutricionista.
En todos los lugares donde una adecuada alimentación puede ayudar a mejorar la calidad de vida, los dietistas enseñan, investigan, valoran, guían y aconsejan. La profesión de dietista-nutricionista lleva implícita en su ejercicio la educación alimentaria y nutricional en cualesquiera de los campos donde es posible ejercerla. La figura del dietista, siempre de acuerdo con la sociedad en que desarrolla su labor, actúa en los siguientes ámbitos con funciones específicas de cada uno de ellos:
1.El dietista actúa sobre la alimentación de la persona o grupo de personas sanas o enfermas (en este caso después del diagnóstico médico), teniendo en cuenta las necesidades fisiológicas (o patológicas si es el caso), preferencias personales, socioeconómicas, religiosas y culturales. Puede desarrollar sus funciones como dietista clínico.
2.El dietista comunitario o de salud pública (prevención y promoción de la salud) actúa sobre la población en general, desde entidades diversas, desarrollando y participando en programas de políticas alimentarias, de prevención y salud en general, y de educación alimentaria, dentro del marco de la salud pública y la nutrición comunitaria.
3.El dietista en restauración colectiva participa en la gestión y en la organización, y vela por la calidad y la salubridad de los alimentos durante todo el proceso de producción. Forma al personal del servicio de alimentación en materia de seguridad alimentaria, planifica menús y valora el equilibrio nutricional de la oferta alimentaria.
4.El dietista en la industria asesora en la innovación de nuevos productos y en el marketing social relacionado con la alimentación.
5.El dietista docente actúa como formador en centros públicos y privados en los que se imparten conocimientos sobre alimentación, nutrición y salud.
6.El dietista investidagor está capacitado para integrarse en un equipo multidisciplinar de investigación y desarrollo. Potencia la investigación en el área de la alimentación, la nutrición y la salud.
Con objeto de definir las competencias profesionales del Diplomado en Nutrición Humana y Dietética y ante la integración del sistema universitario español en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, representantes de Universidades que imparten el Título y la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas constituyó la Conferencia de Consenso.
Esta Conferencia de Consenso sobre el Perfil Profesional del Titulado Universitario en Nutrición Humana y Dietética nace ante:
·La indefinición del marco de actuación profesional de los diferentes niveles/tipos de estudios sobre alimentación, dietética y nutrición. ·Las consecuencias de la libre circulación de profesionales en el marco europeo. ·La necesidad de redefinición de las directrices y planes de estudios adaptados a facilitar unos conocimientos junto con unas habilidades, actitudes y aptitudes que capaciten al titulado para el ejercicio profesional.
Este documento de Consenso se firmó y rubricó el 24 de Febrero de 2003 en la ciudad de Pamplona. El contenido de éste se puede encontrar en el siguiente enlace:
http://www.aedn.es/dietista.php
FUENTE INFORMACIÓN:
http://www.aedn.es
jueves 22 de octubre de 2009
CIRUGÍA DE LA OBESIDAD
Ha sido noticia la trágica historia de un británico considerado el hombre más obeso del mundo, con 450 kilogramos de peso corporal. Paul Mason tiene 48 años y parece que tiene previsto operarse en el hospital St. Richard, en el sur de Inglaterra, con el objetivo de iniciar una pérdida ponderal efectiva.
Actualmente es esclavo de su exceso de kilos, que lo mantiene encerrado en su habitación, donde su único entretenimiento es jugar con su ordenador y comer sin control alguno (llega a consumir en tan solo un día alrededor de 20.000 Kcal., aproximadamente 8 veces más de lo que debería comer). Su imposibilidad para poder desplazarse es tal que para poder llegar al hospital será necesario un helicóptero.
La obesidad es una enfermedad crónica en la que existe un aumento de peso asociado al exceso de tejido graso, generalmente acompañado de un descenso de la masa muscular.
Se considera que los hombres tienen un porcentaje de grasa saludable cuando su peso corporal tiene una composición entre el 10% y el 20% de grasa (es obeso el varón con un 25% o más del peso corporal constituido por grasa) y para las mujeres el porcentaje se sitúa entre el 17% y el 25% (es obesa la mujer con un 32% o más de grasa).
Su origen más común es el exceso de calorías, la reducción de la actividad física y los malos hábitos dietéticos, aunque en ocasiones también intervienen factores genéticos (historia familiar con antecedentes en obesidad), psíquicos (los nervios o la depresión influyen en el apetito), endocrinológicos (hipotiroidismo, síndrome de cushing, hipogonadismo,…) o la toma de medicamentos (antidepresivos, glucocorticoides, insulina, anticonceptivos orales).
El impacto de la obesidad sobre la salud de cualquier persona es totalmente devastador, varios estudios relacionan esta patología con multitud de complicaciones a corto y largo plazo:
- Problemas cardiovasculares.
- Alteraciones metabólicas.
- Problemas respiratorios.
- Problemas osteoarticulares.
- Problemas digestivos.
- Problemas renales.
- Problemas cutáneos.
- Problemas gonadales.
- Problemas gestacionales.
- Problemas sexuales.
- Problemas neurológicos.
- Infecciones.
- Problemas quirúrgicos y anestésicos.
- Problemas psicológicos.
- Problemas sociales.
- Mortalidad aumentada por complicaciones.
- Tasa elevada de suicidios en comparación con personas con normopeso.
- Problemas oncológicos.
La restricción calórica asociada a la práctica de ejercicio físico es el mejor tratamiento para la pérdida de peso aunque muchos pacientes, tras fracasar en multitud de intentos, deciden probar con los fármacos como la sibutramina u orlistat o con la cirugía. Para ésta última se requiere tener un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor de 35 kg/m², pérdidas de peso fallidas y ningún antecedente de abuso de sustancias o trastornos psiquiátricos (entre ellos, trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia o bulimia nerviosa).
El método más común es el conocido como bypass gástrico. Consiste en una intervención realizada mediante laparoscopia en la que se acorta el intestino delgado para reducir la capacidad del estómago. Con esto se consigue que la cantidad de comida que ingiere el paciente se tenga que reducir forzosamente al tener una bolsa mucho más pequeña.
Realmente es una técnica eficaz, que muestra una reducción ponderal del 65-70% aproximadamente del sobrepeso a 5 años de seguimiento.
El recién operado debe estar preparado psicológicamente para someterse durante una temporada más o menos larga, según la recuperación, a una dieta estricta (totalmente diferente a la seguida antes de la intervención) que incluye comer volúmenes de alimentos muy pequeños y continuados durante el día y tomar vitaminas y minerales diariamente para evitar carencias nutricionales.
Como consecuencia de la intervención aparecen alteraciones en la absorción de nutrientes, desnutrición, síndrome de descarga (los alimentos pasan demasiado rápido del estómago al intestino, causando debilitamiento, sudoración y palpitaciones), estreñimiento, nauseas, vómitos y deshidratación.
martes 20 de octubre de 2009
LA OBESIDAD INFANTIL Y EL SÍNDROME METABÓLICO ALARMA A LOS PROFESIONALES DE LA SALUD.
Lo más preocupante es que los problemas derivados del exceso de peso se inician cada vez más en edades demasiado tempranas, por lo que las complicaciones de salud también lo hacen antes de tiempo. Según una investigación del catedrático del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Granada (UGR), Ángel Gil Hernández, uno de cuatro niños obesos en edad escolar (con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años) desarrollan el denominado síndrome metabólico (SM). Se trata de un síndrome multifactorial que se asocia al estilo de vida actual y se define como la agrupación en una misma persona de varios factores de riesgo cardiovascular de origen endógeno y confiere un elevado riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, especialmente la cardiopatía isquémica. Se relaciona con la obesidad por lo que los pequeños que superan los límites saludables de circunferencia de cintura e IMC corren riesgo de padecer en la edad adulta síndrome metabólico.
Se trata de una enfermedad propia de los adultos pero por culpa de la obesidad infantil se está adelantando incluso 40 años. En los más pequeños provoca la aparición de hipertensión arterial y resistencia a la insulina (con el tiempo, si la obesidad no disminuye puede llegar a provocar diabetes tipo 2).
El tratamiento de este síndrome debe ser multifactorial e incluye la modificación de los hábitos de vida, la restricción calórica moderada, el aumento moderado y progresivo de la actividad física, y los cambios en la composición de la dieta habitual a través de la educación.
Para que este funcione es necesaria una buena educación nutricional de los padres, además de los niños. Es difícil que un niño diga que no a los alimentos atractivos y ricos en calorías que nos ofrece actualmente la industria alimentaria, así que sus progenitores deben ser los responsables de que no abusen de su consumo (son los que realizan de la compra y se encargan de la elaboración los platos que se consumen en el hogar).
Durante la etapa de la infancia se debe huir de las dietas famosas dietas milagro que aparecen en muchos medios. El simple echo de seguir unas normas dietéticas sencillas como la fragmentación adecuada de las calorías diarias o la exclusión rigurosa de los alimentos ricos en grasas y azúcares simples como la comida rápida, refrescos azucarados, golosinas, bollería industrial, etc. es la única solución para combatir la obesidad.
En ningún caso se deben los alimentos que forman parte de la pirámide alimentaria como las frutas, verduras, cereales, legumbres, tubérculos, carnes, pescados y grasas.
El seguimiento por parte de un profesional experto en nutrición es imprescindible para evitar perjudicar el buen desarrollo en una etapa de máximo crecimiento y maduración. Las dietas estrictas sin asesoramiento implican la aparición de dolor de cabeza, mareos, fatiga, cambios de humos, disminución en el rendimiento escolar, desarreglos hormonales, trastornos de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia nerviosa), etc.
En cuanto al ejercicio físico, el niño obeso debe iniciarlo cuanto antes, de forma progresiva y sobretodo debe escoger aquellas actividades de tipo aeróbico como la bicicleta, el correr, el fútbol o el baloncesto.
El ejercicio físico modera moderado y adaptado aporta multitud de ventajas para la salud, a parte de la reducción y mantenimiento de peso: mejora el metabolismo, el colesterol bueno o HLD-colesterol, la tensión arterial, ayuda a dormir, relaja y aumenta la autoestima.
Una forma sencilla de reducir el sedentarismo infantil es acabar con el uso indiscriminado del transporte para desplazarse en distancias cortas, el uso de ascensores, la reducción del ejercicio físico en los colegios y el abuso de las horas dedicadas al ordenador o a los videojuegos o a la televisión. La Academia Americana de Pediatría recomienda la ausencia de televisión en menores de 2 años, máximo de 1 -2 horas/día en mayores de esta edad y no disponer de un aparato de TV o similar en la habitación del niño.