Los últimos estudios nos revelan que los menús que ofrecen los comedores escolares a los más pequeños de la familia abusan de la carne y, por el contrario, contienen poca fruta (una media de 3 raciones a la semana), verdura (muchas veces solo se utiliza como guarnición del segundo plato), legumbres (no llega a las 2 raciones a la semana) y pescado (únicamente 1,5 veces a la semana). Una alimentación con estas características es poco balanceada y favorece la aparición de la obesidad y de carencias nutricionales.
Algunas recomendaciones dietéticas para los menús diarios de niños en edad escolar:
- Elaborar menús ricos en proteínas de origen vegetal, hidratos de carbono complejos y fibra dietética combinando cereales con legumbres como por ejemplo lentejas con arroz o la pasta con guisantes.
- Evitar el abuso de productos pre-cocinados y rápidos de preparar como las empanadillas, las croquetas, etc.
- Incluir diariamente ensaladas y/o verduras crudas o cocidas y fruta fresca para asegurar el aporte de fibra dietética, de vitaminas (vitamina C) y de minerales.
- Procurar que la guarnición esté compuesta por verdura cocida o ensalada, no siempre por patatas fritas.
- Aumentar el consumo de pescado frente al de la carne. Incluir a la semana alrededor de 2 raciones de pescado azul.
- Eliminar el exceso de la grasa visible de las carnes.
- No abusar de la sal a la hora de cocinar (aunque tampoco se debe restringir, simplemente hay que hacer un uso moderado).
- Para los segundos platos utilizar carnes y pescados frescos o huevos y variar las formas de cocción para evitar la monotonía.
- Para el postre optar por fruta o yogur. Limitar la frecuencia de dulces, bollería o postres azucarados como las cremas, las natillas o los flanes.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada