viernes 19 de octubre de 2007

¿EL AGUA ENGORDA?

Que el agua engorda no es más que una falsa creencia popular. No aporta energía (no tiene calorías) y por lo tanto no engorda, ni durante las comidas ni tampoco fuera de ellas.


Es el líquido por excelencia para nuestro organismo, imprescindible para su buen funcionamiento, por lo que se puede tomar siempre que apetezca. Es responsable de innumerables funciones: es un componente esencial de la sangre, la linfa y todas las secreciones corporales, es un vehículo de transporte para las vitaminas y los minerales, regula la temperatura del cuerpo mediante el sudor y elimina a través de la orina los desechos que el organismo no necesita, etc.


Su consumo debe ser diario para evitar la deshidratación (no podemos pasar más de 2 o 3 días sin beber) y se recomienda una ingesta aproximada de 1,5-2 litros. Esta cantidad se debe repartir en pequeñas ingestas sobretodo fuera de las comidas aunque también en estas pero con moderación. Si durante la comida se bebe demasiado, los jugos gástricos se diluyen y la digestión se dificulta, es decir, se hincha la barriga un poco pero en ningún caso engorda.


En dietas de adelgazamiento se suele aconsejar tomarla antes de la comida porque da sensación de saciedad y disminuye el hambre.