
Multitud de personas por culpa del trabajo, de los estudios, etc. deben obligatoriamente comer fuera de casa cada día, siendo para ellos todo un lujo el poder realizar alguna de sus comidas principales en la tranquilidad del hogar. Por un lado, esto tiene sus ventajas como descansar de la jornada laboral, tener un rato para charlar con los compañeros, evitar tener que pensar en la compra, no tener que dedicar tiempo a la planificación de menús, no tener que cocinar, no tener que limpiar los platos después de comer, etc. Pero, la verdad, el comer fuera de casa con mucha regularidad destaca más bien por sus desventajas ya que el organismo padece las consecuencias de las comidas desequilibradas, ricas en calorías, grasas, sal, colesterol y azúcares simples.
En esta obra se dan opciones saludables para comer fuera de casa sin que nos pase factura nuestra salud. Unos consejos dietéticos saludables ayudarán a todos aquellos que deben resignarse a comer en bares y restaurantes, a escoger los menús más equilibrados y nutritivos.
Espero que os guste mi nuevo trabajo!
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